Cuidado de tus joyas
Para que una joya dure, también hay que cuidarla
Una joya está hecha para acompañarte durante años. Pero incluso los materiales más nobles necesitan ciertos cuidados para conservar su brillo, su forma y su seguridad con el paso del tiempo.
El oro, los diamantes y las piedras preciosas pueden mantenerse en muy buen estado durante décadas si se limpian, revisan y utilizan correctamente. En CRESBER creemos que el cuidado de una joya forma parte de su historia: no termina cuando se entrega, sino que continúa cada vez que se lleva puesta.
Cuidado diario y limpieza
Las joyas pueden acompañarte en el día a día, pero conviene retirarlas antes de dormir, hacer deporte, limpiar, ducharte, bañarte en piscina o mar, o aplicar perfumes, cremas y productos cosméticos.
Para limpiar joyas de oro con diamantes, utiliza agua templada, jabón neutro y un cepillo muy suave. Después, aclara bien y seca con un paño limpio que no suelte fibras.
Evita productos abrasivos, alcohol, lejía, amoniaco o limpiadores domésticos. Si tu joya tiene piedras de color, perlas, esmeraldas, turmalinas u otros materiales delicados, consúltanos antes de limpiarla.
Cuidado de piedras preciosas
No todas las piedras tienen la misma dureza ni se comportan igual frente al agua, el calor, la presión o los productos químicos.
Diamantes, zafiros y rubíes son piedras de gran resistencia, pero otras gemas como esmeraldas, turmalinas, aguamarinas, perlas, ópalos o piedras en cabujón requieren un cuidado más delicado.
Por eso, si tu joya tiene piedras de color o materiales especiales, te recomendamos evitar limpiezas agresivas y consultarnos antes de utilizar cualquier producto. Cada pieza debe cuidarse según sus materiales, su engaste y su uso.
Cómo guardar tus joyas
Guardar bien una joya es tan importante como limpiarla.
Lo ideal es conservar cada pieza por separado, en su estuche o en una bolsa suave, para evitar roces entre metales y piedras. Las cadenas deben guardarse cerradas y extendidas para reducir el riesgo de nudos, y las piezas con piedras deben protegerse de golpes o presión.
Evita dejar tus joyas en baños o zonas húmedas, ya que la humedad puede afectar al brillo, a ciertos acabados y a algunos materiales. También conviene protegerlas de cambios bruscos de temperatura y de la exposición directa al sol durante periodos prolongados.
Revisión y mantenimiento en el taller
Si quieres asegurarte de que una joya está en buen estado, lo mejor es traerla. Revisamos engastes, cierres y estado general, valoramos la pieza y te aconsejamos sobre limpieza, ajuste, restauración o mantenimiento. Cada intervención se estudia de forma individual.
Preguntas frecuentes
¿Puedo ducharme con mis joyas?
No es recomendable. Aunque el oro y los diamantes resisten el agua, los jabones, geles, champús y productos cosméticos pueden acumularse en la joya y afectar a su brillo. En piezas con piedras delicadas, perlas o ciertos acabados, el agua y los productos químicos pueden ser especialmente perjudiciales.
¿Puedo dormir con anillos o pendientes?
Lo ideal es quitarlos antes de dormir. Durante la noche pueden producirse enganches, presión sobre los engastes o pequeños golpes involuntarios. En pendientes, especialmente si tienen cierre delicado o piedras, también conviene retirarlos.
¿Cómo puedo limpiar un anillo de diamantes en casa?
Puedes limpiarlo con agua templada, jabón neutro y un cepillo muy suave. Después, acláralo bien y sécalo con un paño limpio. Si el anillo tiene otras piedras además de diamantes, consúltanos antes de limpiarlo para evitar dañar materiales más delicados.
¿Las joyas de oro se rayan?
Sí. El oro es un metal noble, pero puede mostrar marcas de uso con el tiempo. Es normal, especialmente en anillos y pulseras. Algunas marcas pueden suavizarse mediante limpieza o pulido profesional, siempre que sea recomendable para la pieza.
¿Puedo limpiar mis joyas con alcohol o amoniaco?
No lo recomendamos como norma general. Algunos productos pueden dañar piedras, acabados o partes de la joya. Es mejor utilizar agua templada, jabón neutro y limpieza suave, o acudir a una revisión profesional.
¿Cómo debo guardar mis joyas?
Guarda cada joya por separado, preferiblemente en su estuche o en una bolsa suave. Evita que las piezas se rocen entre sí y no las guardes en lugares húmedos como el baño.
¿Puedo llevar joyas en la piscina o en el mar?
No es recomendable. El cloro, la sal, la arena y los cambios de temperatura pueden afectar al brillo del metal, a ciertos acabados y a algunas piedras. Además, en el agua es más fácil perder anillos, pendientes o pulseras.
¿CRESBER revisa o repara joyas?
Sí. Podemos revisar joyas, valorar su estado y aconsejarte sobre limpieza, ajuste, restauración o mantenimiento. Cada intervención se estudia de forma individual.
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